E. Articulación de los ejes

Como estamos denunciando un crimen general cometido por un Estado en su conjunto contra una población joven en general, no estamos hablando sino de la existencia como totalidad de una nación, sobre el reconocimiento que de ello hace la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos de Argel en su sección primera. Desde ese fundamento organizamos la presente acusación en tres grandes bloques, conformados en su conjunto por ocho ejes temáticos El primer bloque:

  1. Negación y exclusión de la juventud en la política, democracia y libertades democráticas.

  2. Violencia económica y material contra la juventud.

  3. Exclusión, destrucción e imposición cultural, educativa y comunicacional contra la juventud.

Estos tres bloques buscan analizar la generalidad del sistema como base sobre la cual se sostiene la forma específica de dominación criminal; el entramado básico y específico que adquiera la forma civilizatoria de la cual estamos partiendo, según la Declaración de Argel en sus secciones segunda a cuarta. El segundo bloque:

  1. Expulsión de las y los jóvenes del campo y destrucción del campo y de la identidad indígena para las  generaciones futuras.

  1. Urbanización y libre comercio contra la juventud y las generaciones futuras.

Se refiere al metabolismo básico que determina las especificidades territoriales en las que se expresan y chocan las contradicciones agrupadas en el primer bloque y que se desarrollan en los espacios básicos donde opera la vida social de la juventud y la sociedad en general.

El tercer bloque

  1. Crisis de la salud de la juventud mexicana y destrucción del ambiente para las generaciones futuras.

  2. Juventud, feminicidio y violencias de género.

  3. Juvenicidio y guerra contra la juventud.

Corresponden a las contradicciones más evidentes en el choque que se da entre el campo y la ciudad (segundo bloque), bajo el entramado de lo político, económico y cultural (primer bloque).

Con esta organización de ejes y bloques se intenta reforzar el carácter estructural del exterminio de la juventud. Insistiendo en que las formas más cruentas, aparentemente las únicas, no son excepciones sino el resultado de otras formas y dimensiones de un mismo delito contra esta generación en específico.

La presente formulación de la acusación se dio a partir de una construcción que avanzó en dos sentidos: como un proceso en que los sujetos agraviados tratamos de desentrañar la lógica de la destrucción que se aplica en nuestra contra y al mismo tiempo, al pensar colectivamente en las grandes afrentas, necesidades y capacidades negadas a la juventud, encontramos en ellas inscritas nuestras vidas y luchas particulares. Lo que presentamos es apenas una muestra, el punto de partida y la puerta de una realidad ignominiosa y es al mismo tiempo un breve hueco por donde se asoma la esperanza.